jueves, 29 de marzo de 2012

Fantasía: juego de poder

(marzo de 2012)


El juego esta vez consistía en aguantar lo más posible. Si perdía, tendría que someterme a lo que quisiera hacerme, y aunque no me desagradaba esa posibilidad, el reto de ganarle me gustaba.


Tendríamos que aguantar lo más posible sin demostrar deseo, ese era el juego. Y en esta batalla, se podía jugar a todo, incluso hacer juego sucio… Y quien perdiera, se sometería, o haría lo que el otro quisiera.

Yo me había vestido para que me deseara, y sin ropa interior, cosa que le hice notar a lo largo de la noche varias veces. Apoyándome con discreción, haciendo que me rozara más abajo de las caderas, o incluso, inclinándome ligeramente hacia delante, pudo comprobar perfectamente la ausencia de lencería. Sólo llevaba medias, y esto le vuelve loco. Punto para mí.

martes, 27 de marzo de 2012

La cuenta pendiente (II)

Lo empecé a escribir durante el verano de 2011 y aún hay que terminarlo. Sigo trabajando en él...


Habían pasado unos meses desde la última que nos vimos, aquella vez que me tuvo que ayudar con el asunto de mi alumna y el vídeo comprometido.  Fue por sms, un día estaba yo en mi despacho en la Universidad y recibí un mensaje de John, donde me decía:

“Te creerás que me olvidado de ti y de lo que me debes, pero va a ser que no. ¿Cómo tienes este finde? Y aunque no puedas, llámame, que tengo ganas de hablar contigo, anda, besos”

El comienzo de una amistad: como se conocieron Layla y John

Lo empecé a escribir durante el verano de 2004 y aún hay que terminarlo ;-)
A estos personajes les he cogido tanto cariño que me costaba no volver a ellos... Merecía la pena descubrir cómo se conocieron, ¿o no?

Creo que tras contar mis experiencias con mis alumnos, debería contar también cómo conocí a John. Lo cierto es que merece la pena recordarlo y ser contado, ya que una amistad como la nuestra no pudo empezar mejor.

Las jornadas eran aburridas a morir. No podían serlo más. Pero la zorra de mi directora de departamento me había dejado bien claro que debía asistir para “mejorar” mi currículum. Y a mi maldita la gracia que me hacia pasar una semana encerrada, porque la asistencia era obligatoria, y el horario, agotador, de 8 a 2 y de 4 a 8. Menos mal que por las noches podría salir y dar una vuelta, o simplemente, ir al cine, ver una buena película y relajarme un poco. Por si acaso, me había llevado un libro bien gordo, aunque, la verdad, es que se quedó en la maleta, durmiendo entre la ropa.

A primera vista me pareció que iba a pasar la semana mas aburrida de mi vida. Qué equivocada estaba…


Break on through (to the other side)

Escrito en marzo de 2012
Una conversación se puede calentar hasta límites insospechados. Y dar pie a cosas como esta. Por supuesto que sí, es para vosotros dos, Y y Z ;-)

Domingo, 15:00 horas. Salón Internacional de Coleccionismo Discográfico. Habíamos quedado los tres en el hotel donde iba a celebrarse.

Nos había pedido a las dos que le sorprendiéramos, con algo que pudiéramos llevar encima, o puesto. Y él también iba a sorprendernos a nosotras. Había mucha tensión sexual contenida. A los tres se nos da bien manejar la espera y dosificar el deseo, de manera que llevábamos casi una semana ardiendo de ganas.

Movie

Escrito en febrero de 2012
¿Quieres que actúe para tí? Por supuesto que lo haré, no me subestimes.
¿Te gustó reconocerte en el personaje? A mi me gustó ponerte en él...
Gracias por inspirarme a los dos... ;-)


Un zumbido en mi bolsillo me avisó de que me había entrado un mensaje nuevo de whatsapp. Lo saqué de allí y, lentamente, levanté la funda que protege la pantalla y leí el mensaje:

“No se si te vas a atrever con esto”

A lo que yo, sonreí y, deslizando el dedo por la pantalla para contestar, pensaba en qué demonios se le podría haber ocurrido esta vez…

“Me subestimas, como siempre…”

Whatsapp

Escrito en enero de 2012
Muchas gracias por la inspiración, Valmont ;-)

El móvil sobre la mesa, zumbó una vez más. En la pantalla, su nombre, y un mensaje:

“Me encanta saber que no sabes si lo que te estoy diciendo es verdad o no…”

Y en realidad, no, no lo sabía. No sabía si me estaba vacilando, como suele hacer, o bien simplemente jugando conmigo, cosa que también le gusta hacer, jugar al límite, y, prácticamente la totalidad de las veces, dejarme con las ganas. Le respondí:

Acción

Escrito en noviembre de 2011
Si te gustan mis gemidos, a mi me gusta que me digas cuánto te gustan al oído mientras me follas... 

Estaba diluviando cuando salí de la oficina, a la misma hora de siempre. Había oscurecido y hacía frío. A pesar de todo, era viernes, y aunque la tarde era candidata perfecta a velada casera de tele sofá y mantita, en mi interior había algo que me pedía a gritos que huyera de allí. Que escapara del tedio y el aburrimiento. Acción. Me pedía… acción.

Sorpresa

Escrito en agosto de 2011
Nadie ha sido capaz de provocarme lo mismo que tú jamás.  Te odié, te amé, morí contigo y renací tantas veces que ni me acuerdo. Y pensé en tí cuando escribí este relato... 

Salí de la ducha al escuchar el timbre de la puerta. Había quedado con él y aún me quedaba un buen rato antes de estar preparada. Apenas si me dio tiempo a coger una toalla y cubrirme con ella, no tenía ni idea de quien podía ser a esas horas y francamente, me venía fatal, fuera quien fuera. Pensé dos segundos, quizá no era buena idea abrir, no iba bien de tiempo y quien quiera que fuese me iba a entretener. Pero insistieron, con más timbrazos, impacientes. Resignada, cogí la toalla y me la puse, mientras iba a la puerta.

Vacaciones

Escrito en julio de 2011

Mis vacaciones suelen ser mortalmente aburridas. Entre otras cosas, porque normalmente, las paso sola la mayor parte del tiempo. Tener un marido médico es lo que tiene, aunque la verdad es que, por otra parte, su profesión me deja libertad el resto del año para hacer lo que quiero sin que me haga demasiadas preguntas.

La cuenta pendiente (I)

Empecé a escribirlo en la primavera de 2011
Jamás he sentido por nadie lo que por tí. Ni nadie me ha erizado la piel como tú, ni me ha excitado de esa manera tan brutal. Tengo que agradecerte haber podido llegar a tocar el cielo con las manos, aunque el precio que he pagado ha sido demasiado caro... El personaje de Fer está basado en tí. 

Es conveniente recordar de donde viene esta historia:

(...)
Miré la hora. Eran las 20:45. Quedaban 15 minutos para que nos abrieran la puerta…

-  Vaya, Fer… qué decepción, hubiera imaginado cualquier cosa de ti, excepto que fueras…tan remilgado… - me burlé - A las 21:00 se va a abrir la puerta. Y entraremos en una casa. Tú vas a entrar a una habitación donde está la chica, allí verás a otro tío con ella. Tú sólo tendrás que seguirle la corriente.
Me miró con esa cara de malnacido que tiene y me estudió de arriba a abajo…
-          Sólo tú serías capaz de pedirme algo así. Vale, lo voy a hacer, pero te va a costar caro, rubia…
Yo tragué saliva. Me da un miedo…
-          Lo que quieras, Fer, pero ayúdame, por Dios…
-          Lo que quiera… - me miró como el lobo a una gacela que se va a comer de aperitivo - Bien. Un fin de semana entero conmigo. Apáñatelas como puedas para conseguir que puedas estar un finde entero conmigo donde yo te diga. Y haciendo lo que yo te diga, por supuesto…
Tragué más saliva.
-          Bueno… no se si voy a poder…
Se alejó de mí e hizo ademán de irse
-          Vale, pues si no sabes si vas a poder… me voy - me dijo, estudiando mi mirada
Me rendí. Como siempre, estaba en sus manos…
-          Vale… de acuerdo. Un finde entero contigo
-          Y siendo… mi esclava
-          ¿Qué? – grité
-          Lo que has oído. Mi esclava - me miró, hambriento
-          Te estás pasando, Fer… muchísimo.
-          O lo tomas o lo dejas. Tú verás… - dijo, encogiéndose de hombros y haciendo como que se iba. Le cogí de la mano y le detuve…
Y así fue como le cedí mi cuerpo durante un finde entero al mismísimo demonio… Pero eso lo contaré en otro momento.

(...)


Pasó algún tiempo desde la historia con mis alumnos. Mi vida volvió a la normalidad,  acabó el curso y ahí acabó todo. Menos mal, porque ya estaba un poco saturada de emociones fuertes. Pero según iban pasando los días, las semanas, las iba echando de menos. No puedo evitarlo: soy así.

Al acabar el curso siempre me aburro un poco, porque no puedo estar en casa quieta. Me apunté a varios cursos de especialización, suelo hacerlo en verano. Estaba una mañana sola en casa, completando la inscripción por Internet en uno de ellos, cuando de repente, mi msn me avisó de que Fer se había conectado. Como siempre, el corazón se me disparó y me puse a mil. Maldita sea. Me abrió ventanita y me saludó

El Alumno (III y IV)


III


En una situación tan embarazosa como aquella lo mejor, siempre lo he dicho, es negarlo todo. Yo intenté parecer tranquila, y no dije nada. Dejé que fuera ella quien hablara primero. Me preparé para escuchar los peores insultos y calificativos, pero intenté estar lo más fría posible. Ella se decidió y habló. Mi alumno estaba allí y nos miraba preocupado por el previsible pollo que podría montarse… Efectivamente, ella empezó al ataque

El Alumno (I y II)



Este relato se empezó a escribir durante el verano de 2004, y después fue corregido y aumentado años después, llegándose a terminar completamente en marzo de 2011.
Aunque no te lo creas: si, hay parte de tí en Layla... Gracias por provocar mi curiosidad, Sr. "Profundo". Una pena que no vivas más cerca, pero no hay distancia que no salve un puente aéreo... ;-)
A tí, John te debe su nombre y yo a ti muchas tardes muy interesantes...  ¡Gracias!

I
Hasta la semana pasada no me había dado cuenta de cómo me miraba. Claro que me había fijado en él: de todos mis alumnos sin duda era el más interesante. No especialmente guapo, pero si con un punto de morbo y descaro que me gustaba. Normalmente, cuando estoy en clase estoy a lo que hay que estar, pero ese día estaba yo un poco distraída. Sería que hacía calor y notaba la ropa pegada a la piel. Sería que estaba deseando llegar a casa para meterme en la ducha y dejar que el agua se derramara por mi cuerpo y que después me dieran un masaje… no, la verdad es que esa mañana no estaba muy concentrada en la clase. Estaba de pie, en la pizarra, escribiendo de espaldas a mis alumnos y podía notar su mirada sobre mí. Me di la vuelta para seguir explicando, y mientras todos sus compañeros tomaban notas, él me miraba sin ningún disimulo, de abajo a arriba, sonriendo.

Hotel

Escrito durante el verano de 2004
Este fue el primer relato erótico que escribí. En una época de mi vida en que escribir era la única salida a una vida que me gustaba poco o nada, mi imaginación volaba.
Fuiste importante en mi vida, aunque nunca sabrás de qué manera. Gracias por todo. 

Despierto… abro los ojos. No puedo, algo me lo impide. Noto algo sobre ellos. Intento estirarme... y tampoco puedo. Mis manos están sujetas y mis pies también están inmóviles... siento el frío del acero en los tobillos, muevo un poco las piernas y apenas puedo…

Presentación e introducción

 Llevo tiempo queriendo reunir mis relatos en un único lugar para que estén todos juntos. Hasta hace no mucho estaban guardados en el disco duro de mi ordenador, y desde hace unos meses me decidí a compartirlos en un foro. No los he publicado todos, a muchos hay que darles muchas vueltas aún...Pronto espero acabar los que tengo pendientes en breve y poder compartirlos, al igual que el resto.