jueves, 19 de julio de 2012

Arena y sal

Escrito en julio de 2012
Gracias Rapunzel por ese detalle que me inspiró, tú sabes cual... 


A pesar de haberme secado hacía un rato, aún sentía la sal pegada a la piel. El calor intenso del sol aún ardiendo, restos de arena… Momento ideal para pasar a darse un baño por la piscina del hotel y luego subir a darse una ducha y dormir un rato. O no…

Con esa idea subíamos de la cala nudista que había al lado del que era nuestro alojamiento. Antes de llegar al hotel había una pequeña tienda, y en el escaparate de ésta, un bikini negro precioso. Me quedé mirándolo, la verdad es que me gustaba, pero no tenía muchas ganas de entrar a probármelo en ese momento. Pero su mano en mi cintura, cogiéndome por detrás, y su voz en mi oído me hicieron cambiar de opinión…