sábado, 3 de agosto de 2013

Las sombras de Grey son alargadas

Voy a tomar este artículo, publicado en El Comercio.es hace un par de días, para hacer un análisis del fenómeno "50 sombras de Grey". O de cómo una novela mediocre puede mantenerse durante meses en los primeros puestos de las listas de ventas de libros en todo el mundo y poner de moda algo como el BDSM. No es la primera vez que sucede algo así. Ya sucedió algo similar con “El Código Da Vinci” y se lió parda, porque mucha gente no entendió que lo que se contaba en ella era ficción, y pensaron que, nunca mejor dicho, lo que se decía allí era palabra de Dios. Algunos hechos estaban basados en hechos históricos, pero la mayoría no. Posteriormente, se hizo una película, y después, afortunadamente, dejó de hablarse del asunto. Ojala ocurra eso con las sombras, aunque en este caso, aún nos queda la peliculita.

jueves, 18 de julio de 2013

Haz conmigo lo que quieras II


Escrito en julio de 2013.
... tuya :)

“… sabes que me perteneces, nena
Cada curva de tu piel es mía
Ahora harás lo que yo diga, nena…”

Cada vez que el coche coge un bache, cada vez que me muevo, cada vez que respiro, incluso, la lija me roza los pezones. Hace que recuerde todo lo que me has hecho, esta tarde y todas las demás, hace que te odie y que te desee, que me pregunte qué coño has hecho con mi mente y mi cordura.

sábado, 4 de mayo de 2013

Permiso


A veces me gustaría no dar tanto de mí cuando escribo. Pero no lo puedo evitar. 
Lo deseo con muchas, muchas ganas. Ni te imaginas cuántas...

Ella estaba sentada frente a él. La copa de cerveza sin alcohol con limón apoyada en sus labios, los que desearía con todas sus fuerzas estar besando hasta la extenuación. Pero su mirada no parecía tener esos planes para él esa tarde. No. Lo intuía, lo leía en sus ojos, en su sonrisa.

No iba vestida para matar, como algunas veces. En realidad, llevaba un sencillo pantalón negro, un jersey del mismo color, que acariciaba sus curvas, maldita sea, igual que él hubiera querido estar haciendo en ese momento. Sí, joder. No quería estar sentado frente a ella tomando una caña, lo que deseaba era estar de rodillas, esperando sus órdenes. Deseando que empezara con él. Uf, no aguantaba, notó como, sólo con el pensamiento de estar arrodillado frente a ella, mirándola desde abajo, su polla se iba endureciendo, inevitable, inexorablemente. Y ella seguía, bebiendo de su copa, lamiendo la espuma de cerveza que quedaba en sus labios, él sabía que no lo hacía conscientemente, pero ese gesto le hace perder la razón. Dios, qué locura. El cerebro le iba a estallar…  ¿pero qué cerebro? Casi no podía pensar de la excitación.

- Termínate la cerveza. Nos vamos.


lunes, 29 de abril de 2013

El premio

Escrito en abril de 2013
Idea original: Meteoro & Devil Inside. Unificación, edición y rectificaciones finales: Devil Inside.
Texto verde: Meteoro. Texto en rojo: Devil Inside.

Es muy instructivo escribir contigo. Aprendo mucho, aparte de pasármelo muy bien ;)

Él jugaba con el dedo en el cable del teléfono, que estaba sobre su mesa del despacho, mientras le decía

- ¿Tienes preparado todo lo que te he dicho?
- Todo, Señor.
- Muy bien. A las 20:00, espérame tumbada en la cama. Con medias y zapatos, nada más. Las muñequeras de cuero puestas, en las manos y en los pies. Y los ojos vendados. Deja todo preparado cerca.
- Estoy nerviosa…
- Lo sé.
- Confío en usted, mi Señor.
- También lo sé. No te toques.
- No se me ocurriría, no sin su permiso.
- Eso espero, y confío en ello. ¿Estás cachonda?
- Muchísimo, y lo sabes, cabr… Señor
- ¿¿Qué respuesta es esa?? A ver si me voy a pensar lo de premiarte, y en lugar de eso al final te castigo…
- Perdón, mi Amo, la verdad es que estoy tan cachonda que apenas puedo pensar. Discúlpeme si no soy lo suficientemente respetuosa…

viernes, 26 de abril de 2013

Haz conmigo lo que quieras


Escrito en abril de 2013.
Sí. Por más que a veces me cueste hacer determinadas cosas... me siento completa y enteramente Tuya. 

- Dame las manos

Una orden sencilla, con tono calmado, como todas las tuyas. Con esa mirada que me indica que lo que va a suceder me va a gustar. Seguramente. O no. Confianza. Pero incertidumbre. Sí, siempre lo siento así, así lo vivo, desde el primer momento. Me pongo en tus manos y confío, completamente, pero al mismo tiempo esa sensación de “y ahora qué va a pasar”. Me encanta. No puedo evitar recrearme en ella. Y sentirme muy tuya mientras te ofrezco las manos.


miércoles, 17 de abril de 2013

Ni blanco ni negro: switch


Este es uno de los temas que en BDSM suelen traer "cola". De hecho, es algo hablado y rehablado hasta la saciedad. Uno de esos debates que generan encendidas polémicas. Sí, amigos, amigas. Me refiero a los switchs, “esa” gente.

Un switch, para mis lectores no introducidos en BDSM, es alguien que puede adoptar el rol sumiso o Dominante, indistintamente, dentro de la D/s (Dominación/sumisión). Y eso es lo que yo me considero. Lo más normal es serlo con personas diferentes, o sea, tener un rol (sumiso o Dominante) con una persona y otro con otra u otras. 

viernes, 5 de abril de 2013

Siempre estuvo en mí


La primera vez que sentí el gusanillo, la excitación, lo que se siente cuando alguien te ordena o le ordenas se me pierde en el tiempo.

Por supuesto, fue vainilla, y él ni fue consciente, ni lo será jamás, de lo que provocó en mí. Él fue mi primer novio, mi primera pareja sexual, lo fue durante muchísimo tiempo, bastante conservador en lo que a sexo se refiere, pero eso sí, con buenas cualidades digamos "físicas", así que la falta de imaginación y picardía que él tenía, la ponía yo. En mi cabeza había una realidad paralela de fantasías y sensaciones, por lo que para mí, el sexo era fantástico. Él pensaba que hacía lo que quería conmigo, pero en realidad, era yo la que lo hacía. Dominación mental pura.



jueves, 31 de enero de 2013

Punishment

Escrito en enero de 2013
Tú tienes tu estilo, y yo el mío. Pero es un placer que me influencies. Gracias ;-)

- Entra.

Obedeció. Cerró la puerta sin apenas hacer ruido. La única luz que había en la habitación era la de unas velas y olía a incienso. Apenas se podía ver nada.

- Desnúdate, completamente.

Ni siquiera le había mirado. O sí, quien sabe, Él a Ella no la había visto, y quizá Ella sí estaba observando todos sus movimientos. Pasó a la habitación y se desnudó, como le había ordenado. No sólo se sentía desnudo,  también vulnerable. Expuesto. No era nada extraordinario, pero quizá sí lo sería lo que iba a suceder a continuación. Las sensaciones se agolpaban en su mente. No, no era miedo. ¿Incertidumbre? Nervios. Cada vez que algo rozaba su piel notaba cómo se erizaba. Todo él era un manojo de nervios, pero nervios buenos. De los que gusta sentir. Y por supuesto, estaba excitado. Mucho, al sentarse para quitarse los pantalones lo notó perfectamente.

Volvió al salón. Sonaba Sadeness de Enigma. La susurrante y sensual voz de Sandra era toda una provocación en su estado. Se quedó de pie, con las manos detrás de la espalda. Ahora sí sintió algo parecido al miedo. Miedo a no estar a la altura. Miedo a no poder seguir adelante. A decepcionarla. Cerró los ojos un segundo y bajó la mirada. Creyó que el corazón se le saldría por la boca…

- Mírame.

jueves, 3 de enero de 2013

Gemidos

Cuando más de tres personas distintas, que no han hablado entre ellas ni se conocen, te dicen lo mismo, va a ser que es verdad. O que debes empezar a considerar que lo es.

Para mí gemir es mi forma favorita de expresión durante el sexo. Y la razón es sencilla: durante muchos años fue la única forma en que se me permitía expresarme. Así que debí desarrollar una variedad de ellos importante, según quisiera expresar una cosa u otra.

Las razones por las cuales no se me permitía expresarme de otra forma no vienen al caso aquí, o prefiero dejarlas en el olvido. Lo cierto es que influyeron de manera definitiva, y aún hoy, muchos años después, pesan. Muchas veces quiero hablar, y no puedo, las palabras no me salen. Es algo que he ido superando muy poco a poco, y ahora –hace ya algunos años- disfruto susurrando, hablando, diciendo lo que se me pasa por la cabeza. Pero los gemidos siguen siendo algo importante en mí, y –dicen, los que los han escuchado- que les ponen, que se excitan sólo con oírme. Pues será verdad, oye.

Hay muchas maneras de expresar el placer. Hablar, gemir, jadear, susurrar… Cada uno tenemos la nuestra propia, muchas veces, es una combinación de varias cosas. Expresiones propias, desde el simple “me corro” con la voz entrecortada, hasta el grito desgarrador cuando llega el placer.

Sin ánimo de ser cotilla, ¿cómo expresáis vosotr@s el placer? Venga, mojaros… ;-)

Miradas "interesantes"


Hay quien cae rendido, o rendida, ante atributos físicos espectaculares, una personalidad arrolladora, una mezcla de todo ello. Yo confieso: mi perdición son las miradas. 

Si me pongo a analizar a todos los hombres que me han puesto del revés en mi vida, el denominador común de todos era su mirada. No por tener los ojos especialmente bonitos, sino porque hablaban sin palabras. Lo que yo llamo, de manera irónica, la “mirada interesante” o “la mirada sucia”, la mirada indecente, que me sacude entera y me hace dar tres vueltas de campana. Todas las veces que me he encontrado con hombres con una mirada así jamás me han decepcionado, al contrario.

La última vez que me he encontrado al portador de una mirada interesante, él no era consciente de ser poseedor de la misma. O al menos, eso me dijo. Yo no daba crédito a sus palabras, no podía creer que no lo supiera, o que no se lo hubieran dicho nunca, me costaba trabajo creerle. La conversación vino a ser algo así: